Enter your keyword

La vida sigue en tiempo de coronavirus…

La vida sigue en tiempo de coronavirus…

¿Cómo os sienta la cuarentena? preguntaba en mi grupo de amigos. “Es un momento de ponderar y valorar lo que realmente es importante” me respondía Marta. Por otro lado Ana refería “sexo y coronavirus”.  Felipe no para de quejarse de la cantidad de trabajo que tiene que hacer desde que comenzó el confinamiento “deberes, cursos impuestos por la empresa, teletrabajo, etc… Otros me decían que la soledad era su principal problema, a pesar de estar en continuo contacto con aquellos que ve cotidianamente.

Cierto es, el estado de alarma ha traído numerosas sensaciones en todos nosotros. Algunos se encuentran con uno mismos, mientras que otros sufren con la incertidumbre. De alguna manera, el coronavirus va ser recordado por todos, no solo por haber sido una pandemia mundial, sino porque ha cambiado nuestras costumbres y ha abierto un agujero en muchos de nosotros el cual tendremos que bordear para poder salir.

La pandemia pone de manifiesto la importancia de los cuerpos. Hoy, las caricias y los abrazos han debido poner distancia. A pesar de ello, inventamos nuevas formas de tocarnos: aplaudimos en los balcones y nos mandamos besos por videollamadas. Las sesiones con nuestras pacientes las jugamos en otra cancha, ahora el cuerpo lo inventamos. No sin dificultad, porque la interpretación no se encuentra separada del cuerpo, este debe ser tocado para que se produzcan cambios en nuestra subjetividad. Por ello, una mirada o un apretón de manos tienen todo su efecto siendo prácticamente imperceptible. 

A pesar de ello la realidad virtual, nos acompaña en nuestro día a día. El teletrabajo se nos impone como único método de seguir gestionando nuestra vida. El otro día mi gimnasio me invitaba a pagar la cuota virtual de este mes donde se se iban a realizar clases en directo de instagram. La hiperconexión se nos presenta en el aislamiento, nos invitan a multitud de tareas que nos obligan a no perder el tiempo. Parece que el imperativo de esta temporada es el de “debemos de…”, lo que provoca un aumento de la ansiedad, ingesta de antidepresivos y en los casos más extremos un desequilibrio de todo aquello que parecía que teníamos controlado.

Tal vez el quedarse en casa haya abierto esa veda de lo que es difícil de soportar: enfrentarse a la realidad de ser padre o madre, el vivir con la suegra, las diferencias con nuestra pareja, ser hijo, etc… Este tiempo rompe con todo aquello que teníamos establecido. Por mucho que se empeñen en darnos  herramientas para gestionar está crisis es paradójico como cada uno encontrará la manera de afrontarla. No se trata por tanto de atajar el síntoma de la crisis, sino aquello que despertará en cada uno de nosotros para encontrar la mejor forma de transitarlo.

 

Eva Ventura

evaventur91@gmail.com

Artículo Publicado en El Diario Información de Alicante 04/04/2020

No Comments

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: